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* Se han identificado
varios genes responsables
de alguna de las raras
formas hereditarias y,
a nivel experimental,
se han producido progresos
notables mediante el tratamiento
con células madre
y con la modificación
de la expresión
del factor de crecimiento
vascular
* Los programas asistenciales
de las Unidades de Cuidados
Paliativos de los centros
hospitalarios de Canarias
permiten que el paciente
esté en su domicilio
y que tenga una mejor
calidad de vida
Mejorar la calidad de
vida de los pacientes
y hallar un tratamiento
eficaz son los objetivos
que se persiguen con la
celebración, cada
21 de junio, del Día
Mundial contra la Esclerosis
Lateral Amiotrófica.
Esta enfermedad provoca
una progresiva paralización
de los músculos
que intervienen en la
movilidad, la respiración,
la deglución y
el habla. Sin embargo,
no ataca la sensibilidad,
los sentidos o cualquier
otra función del
organismo y no causa disminución
de la capacidad intelectual
ni dolor.
No se conoce su origen
ni un remedio curativo
y aunque padecerla supone
una ruptura de estilo
de vida, una adecuada
atención multidisciplinar
y la necesaria ayuda técnica
y humana permiten llevar,
durante mucho tiempo,
una vida digna y gratificante.
En Canarias no existe
un estudio epidemiológico
sobre esta enfermedad,
aunque sí se sabe
que su incidencia es similar
a la del resto de España
(2-4 enfermos de cada
100.000 habitantes).
Actualmente, existen alrededor
de 180 casos de Esclerosis
Lateral Amiotrófica
en Canarias. Se creía
una enfermedad rara, pero
no es así. Cada
año unos 900 nuevos
casos son diagnosticados
en España. Unos
4.000 españoles
padecen ahora la enfermedad
y más de 40.000
personas la padecerán.
La E.L.A. afecta principalmente,
a adultos entre 40 y 70
años, aunque también
existe una importante
cantidad de casos descritos
en pacientes más
jóvenes. No es
una enfermedad contagiosa
y la proporción
entre mujeres y hombres
es aproximadamente 1,3
a favor de los hombres.
La enfermedad ocurre en
apariencia aleatoriamente,
entre un 90 y 95 por ciento
de los casos, sin ningún
factor de riesgo claramente
asociado. Los pacientes
no tienen una historia
familiar de la enfermedad
y no se considera que
los miembros de su familia
tengan un riesgo mayor
de desarrollarla.
El 75% de estos pacientes
requieren un cuidador.
Un 43% de estos pacientes
están con incapacidad
permanente y un 27% están
jubilados. El coste medio
por paciente en servicios
sanitarios es de 8.289
euros anuales. Tienen
además unos datos
de calidad de vida en
general, muy bajos.
Causas
de la enfermedad. Avances
Desde hace unos años
se han identificado varios
genes responsables de
alguna de las raras formas
hereditarias y, a nivel
experimental, se han producido
en los últimos
tiempos progresos notables
mediante el tratamiento
con células madre
y con la modificación
de la expresión
del factor de crecimiento
vascular.
Estos avances de la biología
molecular y de la genética
hacen previsible una futura
disponibilidad de tratamientos
más efectivos de
los existentes en la actualidad.
La mayoría de las
personas con esta dolencia
mueren de fallo respiratorio,
generalmente entre 3 a
5 años a partir
del comienzo de los síntomas.
Sin embargo, alrededor
del 10 por
ciento de los pacientes
pueden sobrevivir 10 años
o más.
Unidad
de Cuidados Paliativos
En colaboración
con los Servicios de Neurología
y Neumología, en
las Unidades de Cuidados
Paliativos de los hospitales
de Canarias, se vienen
desarrollando programas
cuyo fin es mejorar la
calidad de vida de los
enfermos. Sus objetivos
son disminuir o evitar
la sensación de
ahogo condicionado por
las dificultades respiratorias
que la enfermedad conlleva
y lograr un adecuado control
de los síntomas
psico-afectivos que ocasiona.
En la Unidad de Cuidados
Paliativos del Hospital
Universitario Nuestra
Señora de la Candelaria
se desarrolla una unidad
multidisciplinar donde
se atiende a estos pacientes
a través del Programa
de Neuropaliativos. En
esta unidad se les hace
un seguimiento en su fase
terminal poniendo a su
disposición cuidados
paliativos, cuidados de
Neumología, Nutrición
e, incluso, Rehabilitación.
Asimismo, a través
de la ventilación
asistida y otros cuidados
generales que se aplican
a los pacientes en el
Servicio de Neumología
de este hospital, se ha
conseguido mejorar notablemente
la calidad de vida de
los mismos.
Este programa asistencial,
pionero a nivel nacional,
favorece que el paciente
esté en su domicilio,
e intentan garantizar
al enfermo que puede pasar
los últimos días
de vida sin sufrimiento.
Los mayores problemas
de sufrimiento que la
enfermedad provoca aparecen
en la fase terminal, siendo
necesario un abordaje
específico por
profesionales especializados
para conseguir que el
enfermo no sufra, una
meta alcanzable en la
mayor parte de los casos.
Síntomas
Afecta a las personas
de distintas formas. Algunas
comienzan con síntomas
de dificultad de coordinación
en alguna de sus extremidades
o cambios en el habla
o en la deglución,
también puede aparecer
debilidad, mientras que
en otros puede debutar
con la aparición
de movimientos musculares
anormales como espasmos,
calambres, sacudidas o
una anormal pérdida
de la masa muscular o
de peso corporal.
A veces, aparecen síntomas
relacionados con alteraciones
de la afectividad, como
lloros, risas inapropiadas
o, en general, respuestas
emocionales desproporcionadas
como reacción a
la afectación física.
Esto, en ningún
caso, significa que exista
un auténtico problema
psiquiátrico.
Diagnóstico
No existe ninguna prueba
específica que
dé el diagnóstico
definitivo, ya que ese
diagnóstico es
fundamentalmente clínico.
Cuando se ha confirmado,
se deben practicar numerosas
pruebas de distinto tipo
para descartar otras enfermedades
que pueden simular la
E.L.A. Con estos test,
un detenido examen neurológico
y el estudio de la historia
clínica del paciente,
los especialistas suelen
llegar al diagnóstico
definitivo.
De entre las pruebas que
se deben realizar destacan
una resonancia nuclear
magnética, espinal
o cerebral, una batería
de análisis de
orina específicos
y de sangre, así
como un estudio electromiográfico
de la función neuromuscular.
En las primeras fases,
el paciente es atendido
por el neurólogo
que coordina la actuación
de otros profesionales
que van a intervenir en
el proceso evolutivo de
la enfermedad. Aunque
se trate de una enfermedad
irreversible y progresiva,
desde el principio es
fundamental la rehabilitación.
Además, deben intervenir
en las distintas fases
de la evolución
un psiquiatra, el logopeda,
un neumólogo y
un especialista en nutrición.
Es importante también
el adecuado soporte social,
para lo que es imprescindible
la implicación
del trabajador social
en la adaptación
del paciente al tipo de
vida que la enfermedad
determina. |
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