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El
equipo de gobierno tomará
todas las medidas necesarias
para solucionar esta cuestión
con carácter de
urgencia.
La Universidad de La Laguna
no dará comienzo
a la construcción
de una nueva facultad
de Bellas Artes hasta
que se despejen las dudas
sobre la propiedad del
terreno en que se pensaba
ubicar, el campus universitario
de Guajara. Esta es una
de las conclusiones extraídas
hoy jueves 5 de julio
del informe presentado
por el vicerrector de
Planificación e
Infraestructuras, Pablo
González Vera,
ante el Consejo de Gobierno.
Por lo tanto, y hasta
que se aclare la plena
disponibilidad de los
terrenos sobre los que
se ha proyectado la obra,
se optará por dilatar
mientras sea legalmente
posible la adjudicación
del concurso. Esta decisión,
sin embargo, no impedirá
que el equipo de gobierno
del centro académico
establezca con carácter
urgente todas las medidas
que permitan solventar
el conflicto planteado
con la mayor brevedad
posible. De hecho, el
vicerrector adelantó
a los miembros del órgano
colegiado que ya se han
puesto en contacto con
el propietario de la parcela
en litigio para intentar
llegar a un entendimiento
cordial que evite una
larga trayectoria judicial.
El proyecto para una nueva
facultad de Bellas Artes
fue elaborado por la empresa
GYP Arquitectos SL para
una superficie de 31.500
metros cuadrados, donde
se ubicaría un
edificio de seis plantas
con una superficie total
construida de 23.680 metros
cuadrados. El responsable
de Planificación
e Infraestructuras relató
que, en su conjunto, la
obra pretendía
contar con diez aulas-taller,
23 aulas de prácticas,
nueve aulas teóricas
y 89 despachos y almacén.
En enero de 2007 el Consejo
de Gobierno aprobó
el gasto plurianual de
25 millones de euros para
su construcción.
Al mes siguiente, el 14
de febrero, se inició
la apertura de expediente
y poco después
se envió la licitación
al Diario Oficial de la
Comunidad Europea (DOCE),
mientras que su publicación
en el BOE y en el BOC
es del 3 y 5 de abril,
respectivamente.
El
litigio
Sin embargo, el litigio
con los propietarios de
la parcela colindante
es muy anterior, señaló
el vicerrector. En marzo
de 2004 se tuvo conocimiento
de la existencia de un
terreno que afectaba directamente
a la construcción
de la facultad, por lo
que la Universidad de
La Laguna solicitó
entonces la delimitación
exacta y la restitución
de los linderos correspondientes.
Un año después,
en mayo de 2005, se le
reconoce al centro académico
que la franja de terreno
en causa era propiedad
de la universidad.
Pero meses después,
en marzo de 2006, se comunica
al Rectorado que se ha
estimado el recurso interpuesto
por los propietarios de
la parcela colindante,
a lo que de nuevo la universidad
reclama, en este caso
ante el Tribunal Económico
Administrativo Regional,
solicitando la segunda
revocación del
catastro y confirmando
la primera.
Esta instancia judicial
resuelve a finales de
mayo de 2007 que se retrotraigan
las actuaciones hasta
el momento inmediatamente
anterior a dictarse la
resolución impugnada,
al tiempo que pide se
realicen las averiguaciones
necesarias con el objeto
de determinar la situación
de la parcela motivo de
controversia.
Los miembros del órgano
colegiado solicitaron
que todo el personal de
la facultad de Bellas
Artes, alumnos, profesores
y trabajadores de la administración,
sean informados pormenorizadamente
de esta circunstancia.
El rector, Eduardo Doménech,
alegó que así
lo hará y añadió
que la mayor parte de
su tiempo al frente de
la Universidad de La Laguna
la está dedicando
a resolver este asunto.
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