En el marco de la Universidad
Ambiental de La Palma

La exposición fotográfica
titulada “3 pasiones
x las montañas”
quedó inaugurada
en la tarde de ayer en
el Palacio Salazar de
Santa Cruz de La Palma.
En el acto estuvieron
presentes Antonio Ramos
Vilar, Fernando Cova y
Pedro Milán fotógrafos,
alpinistas y montañeros
canarios, junto con Mauro
Fernández, el presidente
de la Fundación
Canaria para el Desarrollo
y la Cultura Ambiental
de La Palma, José
León García,
director académico
de la Universidad Ambiental,
y Primitivo Jerónimo,
consejero del Cabildo
Insular de La Palma.
La muestra recoge cerca
de un centenar de imágenes
fruto de la dilatada experiencia
de estos amantes de la
naturaleza y las montañas
que han recorrido miles
de kilómetros para
aventurarse en el ascenso
de picos de la categoría
del Everest, el Eiger,
la Cordillera Real de
Bolivia, el Aconcagua
o las montañas
de Alaska, Nepal, Patagonia
o Katmandú, entre
otras.
Durante la inauguración,
Mauro Fernández
arrancó al consejero
de la corporación
insular “el compromiso
de llevar la exposición
a la comarca oeste de
la isla, concretamente
a Los Llanos de Aridane,
para que todos los palmeros
puedan disfrutar de esta
experiencia”.
Por su parte, Pedro Milán,
explicó que “con
esta exposición
lo que pretendemos es
aunar en un único
espacio tres perspectivas
diferentes de quienes
entendemos la montaña
como una mezcla de precisión,
romanticismo y deporte
donde el terreno de juego
lo constituye una espacio
natural agreste e indómito”.
El fotógrafo que
intervino como portavoz
destacó la importancia
de las montañas
por el grado de conservación
que presentan frente a
mesetas, llanuras y litorales
y que se caracterizan
por su grado de equilibrio,
sostenibilidad y fragilidad
de sus recursos.
No obstante, Milán
que se mostró contrario
a “dar lecciones
de moral a los países
del tercer mundo, donde
hemos recogido buena parte
de nuestras imágenes”
afirmó que “se
produce una contradicción
entre quienes los visitamos
en busca de escenarios
bucólicos y quienes
habitan en estas zonas
que aspiren a mejorar
su nivel de vida y alcanzar
el desarrollo generando
actividad económica
e incorporando escuelas,
carreteras, hospitales
e infraestructuras de
esta tipología”.
En cuanto a la experiencia
que antecede el ascenso
y el hecho de aventurarse
a la escalada, Milán
valoró que se trata
de una experiencia en
la que priman el compañerismo
y una solidaridad radical
con personas que, siendo
desconocidas comparten
un objetivo común,
el de luchar por la conquista
de lo que denominó
“inútil”
en referencia al hecho
de que “la aventura,
independientemente de
si se conquista o no la
cima, lo único
que reporta es satisfacción
personal y no medallas
ni grandes reconocimientos”.
Finalmente, Milán
brindó un reconocimiento
a su compañero
Antonio Ramos Vilar a
quien calificó
como el montañero
canario por excelencia
y al que atribuyó
el mérito de nadar
contracorriente y emprender
aventuras que nadie se
había atrevido
a conquistar.
(Foto
y texto: Universidad Ambiental
de La Palma)