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Los pacientes ingresados
estos días en los
hospitales públicos
canarios a causa de las
elevadas temperaturas
evolucionan favorablemente,
según los últimos
datos facilitados por
las gerencias de dichos
centros, que también
han anunciado el alta
de una de las personas
hospitalizadas en el Hospital
Universitario Insular
de Gran Canaria. Por su
parte, el Sistema de Información
y Vigilancia del Plan
de Prevención de
los Efectos de Elevadas
Temperaturas que coordina
la Consejería de
Sanidad confirma que no
se han registrado nuevos
ingresos.
Continúa en observación
en el Área de Urgencias
del Hospital Universitario
de Gran Canaria Dr. Negrín
la paciente de 76 años
trasplantada renal con
sintomatología
grave relacionada con
el calor.
La Consejería de
Sanidad insiste en la
importancia de atender
a las recomendaciones
que lleva reiterando estos
últimos días,
en el sentido de extremar
precauciones con los niños,
personas mayores, embarazadas
y enfermos, de tal forma
que se mantengan bien
hidratados, a la sombra,
eviten salir a la calle
en horas de sol y utilicen
protección solar.
¿Cómo
afecta el calor a las
personas de edad avanzada?
Aparte del consabido malestar
que una temperatura ambiente,
unida a un grado de humedad
alto o excesivamente bajo
provoca, la pérdida
del grado de autonomía
que acompaña al
paso de los años,
la desnutrición,
la obesidad, las lesiones
o enfermedades previas,
aumentan el riesgo del
calor en esta población.
Con independencia de los
factores individuales,
la persona que sufre los
efectos del calor empieza
a notar una serie de cambios
que comienzan con la elevación
de la temperatura corporal
(la piel se calienta y
sonroja); el sudor se
vuelve 'pegajoso' y puede
acabar perdiéndose;
la sed puede aparecer
en mayor o menor grado,
dependiendo de la capacidad
de este mecanismo; la
micción disminuye
y la persona va dejando
de orinar progresivamente.
Si a estas alturas no
se ha repuesto el líquido
perdido por evaporación
empiezan los primeros
signos de deshidratación,
como la cefalea o dolor
de cabeza, el mareo, la
confusión, los
vértigos y toda
una cadena de síntomas
que se desarrollan hasta
dar las primeras manifestaciones
clínicas alarmantes.
Los principales síndromes
que caracterizan la afectación
por el calor en los mayores
son:
Golpe
de Calor
El golpe de calor es la
más grave de las
enfermedades relacionadas
con el calor. Ocurre cuando
el cuerpo pierde la capacidad
de controlar su temperatura:
ésta aumenta rápidamente,
falla su capacidad de
sudoración y no
logra enfriarse. La temperatura
del cuerpo sube a 41 °C
o más en 10 a 15
minutos.
El golpe de calor puede
provocar la muerte o algún
tipo de discapacidad permanente
si no es tratada de inmediato.
Agotamiento
por Calor
El agotamiento por calor
es una enfermedad de gravedad
leve o moderada, producida
por la exposición
al calor ambiental durante
varios días. Los
factores ambientales,
ausencia de reposición
de líquidos o vestidos
inadecuados, entre otros.
pueden provocar y agravar
el síndrome de
agotamiento por el calor.
¿Cómo
prevenir los efectos del
calor?
* Tomar bebidas frías,
no alcohólicas
y sin cafeína.
(Si su médico le
limita en general la cantidad
de líquido que
puede beber o le ha recetado
pastillas diuréticas,
pregúntele cuánto
debería beber durante
los días de calor.
Además, evite las
bebidas muy frías
porque pueden causar calambres).
* Descansar.
* Ducharse, bañarse
o tomar baños de
esponja con agua fría.
* Si es posible, buscar
un lugar con aire acondicionado,
por ejemplo, un centro
comercial.
* Ponerse ropa ligera.
* Si es posible, permanecer
en interiores durante
las horas más calurosas
del día.
* No realizar actividades
extenuantes.
Qué
hacer para proteger a
sus familiares y vecinos
de edad avanzada
* Si tiene familiares
o vecinos de edad avanzada,
usted puede ayudarlos
a protegerse del estrés
causado por el calor.
Visite a los adultos de
edad avanzada vulnerables
al menos dos veces al
día y observe si
presentan signos de agotamiento
por calor o golpe de calor.
Llévelos a sitios
con aire acondicionado
si tienen problemas de
transporte. Asegúrese
de que los adultos de
edad avanzada tengan acceso
a un ventilador eléctrico,
cuando sea posible. Infórmese
sobre los servicios de
Teleasistencia para mayores
en Cruz Roja, Cabildos
o Ayuntamientos. Y para
cualquier emergencia se
recomienda llamar al 112. |
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