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Acordado
hoy en Consejo de Gobierno
celebrado en Las Palmas
de Gran Canaria
El Consejo de Gobierno
ha aprobado la imposición
de un arbitraje obligatorio
para acabar con la huelga
de ambulancias iniciada
el 18 de abril de 2007.
Ante la evidente falta
de entendimiento entre
las partes en conflicto
y la gravedad de los perjuicios
que está ocasionando
la huelga a los usuarios
de este servicio sanitario,
el Gobierno canario ha
decidido designar, mediante
Decreto, a un árbitro
que deberá elaborar
un laudo de obligado cumplimiento
para las partes. El plazo
máximo con el que
cuenta el árbitro
elegido para esta tarea
es de 10 días a
partir de la notificación
oficial.
La huelga de ambulancias
comenzó el 18 de
abril de 2007 con jornadas
de paro intermitentes,
agravándose la
situación de los
pacientes desde el 26
de mayo del mismo año
al pasar a ser una huelga
de carácter continuo
e indefinido en el transporte
de enfermos y accidentados
en ambulancias en todos
los centros sanitarios
de la Comunidad Autónoma
de Canarias.
Este conflicto colectivo
afecta directamente al
ejercicio del derecho
a la salud en Canarias
y está generando
por ello notables repercusiones
sociales y económicas
a la sociedad canaria.
Ante la constatación
de la evidente gravedad
de la situación,
el Gobierno canario ha
decidido obligar a las
partes a concluir con
este conflicto, designando
a José Subirats
Suegras como árbitro
entre las partes.
Subirats es inspector
de trabajo y seguridad
laboral, miembro conciliador
del Tribunal Laboral de
Canarias y perfecto conocedor
del asunto en cuestión,
ya que ha asistido a varias
reuniones de mediación
propiciadas por la Consejería
de Empleo del Gobierno
de Canarias. Por todo
ello, el Gobierno entiende
que Subirats reúne
un perfil profesional
idóneo para ejercer
de árbitro en el
presente conflicto.
El laudo deberá
solventar todas las cuestiones
que se hayan suscitado
en el planteamiento y
desarrollo de la huelga,
actuando en cada una de
ellas con equidad. El
árbitro emitirá
su decisión final
tras escuchar a las dos
partes en conflicto.
Pese a la designación
del arbitraje obligatorio
por el Gobierno canario,
aún existe la posibilidad
de que la huelga concluya
con un acuerdo entre las
partes, ya que la intervención
del árbitro no
impide a la patronal y
los trabajadores continuar
los intentos de diálogo
para alcanzar una salida
pactada al conflicto abierto.
Esta solución pactada
será posible mientras
el árbitro procede
al análisis de
la situación y
la elaboración
del laudo que, en el caso
de que no exista acuerdo
alguno en tiempo, impondrá
a las partes las condiciones
para la conclusión
definitiva de este conflicto
colectivo.
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